Colección Hotel. Blancos inspirados en el Mediterráneo eterno
Hay lugares que no se olvidan. Lugares que se convierten en una manera de vivir; esta colección nace precisamente de uno de ellos. Os hablo de un rincón donde la luz parece detenerse para observar el mar, y donde cada rincón cuenta una historia de elegancia.
Bienvenidos a nuestra nueva colección de blancos Hotel. Una propuesta que busca trasladar la serenidad de S’Agaró directamente a vuestras mesas.

Un lugar donde el tiempo se detiene: Hostal de La Gavina
El Hostal de La Gavina no es solo un hotel extraordinario; es el sueño de Josep Ensesa i Gubert, quien imaginó un refugio donde la arquitectura novecentista de Rafael Masó y Francesc Folguera abrazara la naturaleza en lugar de invadirla. Caminar por sus estancias es sentir el legado de una familia que, durante cuatro generaciones, ha custodiado un patrimonio cultural y social inmenso.
Para mí, el verdadero descubrimiento fue escuchar los recuerdos, comprendí que la belleza del entorno solo es el marco de algo más profundo: un espíritu acogedor que ha hecho de este enclave un escenario mítico para el cine y la cultura.
Un fin de semana que lo cambió todo
Al llegar a La Gavina, tuve la sensación inmediata de entrar en otra época. Es un ritmo pausado, casi sensorial, donde el aroma del salitre se mezcla con el silencio elegante de sus jardines infinitos. Mi habitación, abierta al mar, me regaló la primera imagen de lo que sería esta colección de blancos Hotel: la pureza del horizonte enmarcada por arcadas históricas.
La luz, el mar y la memoria
Los almuerzos frente a la bahía de Sant Pol, con la brisa moviendo suavemente los textiles, me hicieron imaginar veranos eternos. En ese balcón, rodeada de luz dorada, empecé a bocetar lo que hoy tenéis ante vosotros.
Las noches de La Gavina
Al caer el sol, el glamour se vuelve íntimo. Cenar en el icónico restaurante Candlelight, bajo sus arcadas blancas y al son del piano, te transporta a esas noches románticas donde figuras como Ava Gardner o Elizabeth Taylor construyeron la leyenda de este lugar.
El arte de recibir: la esencia invisible
Si algo me impresionó fue el papel de las mujeres de la familia Ensesa como guardianas del "arte de recibir". Esa hospitalidad refinada y el cuidado casi obsesivo por el detalle son valores que compartimos profundamente en Lo de Manuela. Creemos, como ellas, que recibir es una forma de generosidad, una manera de hacer sentir especial a quien se sienta a nuestra mesa.
Cuando un lugar se convierte en inspiración
Tras ese fin de semana, supe que no podía quedarme solo con el recuerdo; debía transformarlo en creación. Paseando por el Camí de Ronda, entre pinos y acantilados, las ideas para esta colección Hotel, empezaron a cobrar forma física. Pensé en las sombrillas de otra época, en los bordados discretos y en esa armonía natural que solo el Mediterráneo sabe dictar.
Así nace esta colección de blancos
Esta colección Hotel no es un homenaje literal, sino una captura del espíritu de S'Agaró en cada tejido.
Los colores del Mediterráneo
Hemos trabajado con una paleta de blancos rotos, tonos arena y azules profundos que evocan la piedra de la costa y la luz dorada del atardecer.
Texturas que evocan el verano
La colección juega con linos lisos, rayas que recuerdan el aire retro de los años sesenta y bordados delicados que aportan relieve y carácter.
Piezas pensadas para quedarse
Desde manteles que visten cenas interminables hasta servilletas y detalles que aseguran que cada comida sea una escena de película.
Te invitamos a que repases todas las piezas que forman parte de la colección.

Vestir la mesa como una forma de habitar el verano
En Lo de Manuela entendemos la forma de vivir como un compromiso con el tiempo lento. Vestir una mesa frente al mar, o simplemente traer ese mar a nuestra casa de ciudad, es una forma de habitar el verano con consciencia. Queremos que nuestras piezas os acompañen en esas sobremesas que se alargan hasta que sale la luna.
Una historia que continúa
Al marcharme del Hostal de La Gavina, tuve la certeza de que no estaba cerrando una visita, sino comenzando una historia. Una historia que ahora continúa en vuestras casas, en cada cena compartida y en cada rincón que decidas vestir con esta colección de blancos Hotel tan mediterránea. Porque hay lugares que se quedan contigo para siempre, y piezas que nacen para que nunca los olvides